Así malviven los hogares con todos los miembros en paro: “Apenas compro pescado. Mido cada céntimo” | Negocios
Vanessa Meisembach está en paro, tiene 32 años y cuatro hijos. “Gracias a Dios no son de pedirme caprichos, porque no podría darles casi ninguno. Apenas compro verdura o pescado, tengo que medir cada céntimo”, explica esta sevillana, acostumbrada al rechazo en sus solicitudes de empleo. “En cuanto dices cuatro niños y soltera se les pone cara rara. Te lanzan un ya te llamaremos y nunca te llaman”. Es una situación parecida a la de Sandra Sánchez, también sevillana de 45 años y madre de dos niños. “Estuve muchos años sin trabajar porque mi marido no quería, me lo tenía…
