Un anticonceptivo masculino reversible desactiva los espermatozoides

Un anticonceptivo masculino reversible desactiva los espermatozoides

La ansiada píldora anticonceptiva masculina tiene un nuevo candidato. El último en llegar, que se detalla en un estudio publicado en la revista ‘Science’, es un enfoque novedoso y no hormonal, específico para los espermatozoides, ofrece una opción prometedora para la anticoncepción masculina reversible en humanos. En esta caso, inactiva la capacidad de los espermatozoides para fertilizar el óvulo.

Hasta este momento las mujeres tienen muchas opciones para el control de la natalidad, desde píldoras hasta parches y dispositivos intrauterinos, y en parte como resultado, soportan la mayor parte de la carga de prevenir el embarazo.

Actualmente, los hombres solo tienen dos opciones efectivas para el control de la natalidad: los preservativos masculinos y la vasectomía. Sin embargo, los preservativos son de un solo uso y tienden a fallar. Por el contrario, la vasectomía, un procedimiento quirúrgico, se considera una forma permanente de esterilización masculina. Y aunque a veces se pueden revertir, la cirugía de reversión es costosa y no siempre tiene éxito.

Además, el progresivo aumento de la población mundial -las proyecciones indican que el número de personas en nuestro planeta crecerá a 9 mil millones para 2037- subrayan la necesidad de considerar la planificación familiar; sin embargo, ha habido avances limitados en la anticoncepción en las últimas décadas. Por lo tanto, los hombres necesitan un anticonceptivo eficaz, duradero pero reversible, similar a la píldora anticonceptiva de las mujeres.

«Aunque los investigadores han estado investigando varias estrategias para desarrollar anticonceptivos masculinos, todavía no tenemos una píldora anticonceptiva para hombres», señala el autor principal Martin Matzuk, director del Centro de Descubrimiento de Medicamentos y presidente del Departamento de Patología e Inmunología en Baylor (EE-UU.).

Lo que plantea el estudio en ‘Science’ es innovador: identificar una pequeña molécula que inhibiría la quinasa serina/treonina 33 (STK33), una proteína que es específicamente necesaria para la fertilidad tanto en hombres como en ratones.

Se sabe que STK33 se encuentra en mayor concentración en los testículos y es específicamente necesaria para la formación de espermatozoides funcionales. Además, se ha visto que la eliminación en ratones del gen Stk33 les vuelve estériles debido a que produce espermatozoides anormales y baja motilidad espermática.

En hombres, tener una mutación en el gen STK33 conduce a la infertilidad causada por los mismos defectos espermáticos encontrados en los ratones sin el gen Stk33. Lo más importante es que los ratones y los hombres con estas mutaciones no tienen otros defectos y, además, tienen un tamaño testicular normal.

STK33 es una proteína necesaria para la fertilidad tanto en hombres como en ratones

Por ello, asegura Matzuk «se considera que STK33 es un objetivo viable con mínimas preocupaciones de seguridad para la anticoncepción en hombres».

Hasta ahora se han descrito inhibidores de STK33, pero ninguno es específico para STK33 ni lo suficientemente potente para interrumpir químicamente la función de STK33 en organismos vivos.

Gracias a una sofisticada tecnología de última generación -DEC-Tec-, los científicos analizaron miles de millones de compuestos y halaron inhibidores potentes de STK33,

Así descubrieron inhibidores específicos y potentes de STK33, a partir de los cuales generaron versiones modificadas para hacerlos más estables, potentes y selectivos. «Entre estas versiones modificadas, el compuesto CDD-2807 resultó ser el más efectivo», señala la primera autora, Angela Ku.

El paso siguiente fue probar su modelo en un modelo de ratón. Y funcionó.

«Evaluamos varias dosis y horarios de tratamiento y luego determinamos la motilidad y el número de espermatozoides en los ratones, así como su capacidad para fertilizar hembras», señala Matzick.

El compuesto CDD-2807 cruzó efectivamente la barrera hemato-testicular y redujo la motilidad y el número de espermatozoides, así como la fertilidad de los ratones en dosis bajas. No se observaron signos de toxicidad, el compuesto no se acumuló en el cerebro y el tratamiento no alteró el tamaño de los testículos, similar a los ratones sin el gen Stk33 y los hombres con la mutación STK33. «Lo más importante es que el efecto anticonceptivo fue reversible. Después de un período sin el compuesto CDD-2807, los ratones recuperaron la motilidad y el número de espermatozoides y volvieron a ser fértiles».

En un comentario que acompaña al estudio, Jerrett Holdaway y Gunda Georg, de la Universidad de Minnesota (EE.UU.) escriben que «cualquier posible fármaco anticonceptivo debe someterse a pruebas exhaustivas para demostrar una eficacia muy alta y descartar efectos adversos sobre los niveles hormonales, la función reproductiva general y el impacto en la descendencia. Además, se necesitan estudios a largo plazo para evaluar los riesgos potenciales asociados con el uso prolongado. Sin embargo, los hallazgos corroboran el papel esencial de STK33 en la fertilidad masculina y proporcionan evidencia convincente de que este objetivo es farmacológico y produce infertilidad masculina reversible».