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El tocador de la Edad del Hielo

El tocador de la Edad del Hielo

Conchas del Mediterráneo y del Atlántico; dientes de oso, caballo, zorro o ciervo; ámbar; huesos; piedras en formas de ubres o de búhos… y así hasta 134 tipos distintos de joyas prehistóricas. Es lo que conforma el mayor catálogo de ornamentos corporales de la Edad del Hielo, que se acaba de publicar en la revista ‘Nature Human Behaviour’.

La recopilación revela algo sugerente. Primero, que ya hace 30.000 años había una gran diversidad cultural en Europa. Segundo, que esta diversidad guarda escasa relación con la genética: gentes con ancestros comunes llevaban joyas distintas y gentes con ancestros apartados compartían estilo. En otras palabras, la mezcla de poblaciones es muy antigua.

El estudio se ha presentado por algunos expertos como una reivindicación de la arqueología de toda la vida frente a los estudios con ADN antiguo, que han alborotado el sector, avanzando audaces hipótesis sobre acontecimientos y culturas en base a la genética de poblaciones. 

La edad de las venus paleolóticas

El trabajo se ha centrado en los 10.000 años que transcurrieron entre hace 34.000 y 24.000 años. Se trata del periodo gravetiense una época del paleolítico superior, mejor conocida por la eclosión de las venus paleolíticas. Ese periodo se emplaza hacia el final de la Edad del Hielo, una época en la cual Europa era extremadamente fría. 

Por Francisco Antonio Sandoval