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El líder de Suntracs solicita asilo político

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El líder sindical de Panamá, Saúl Méndez, quien ejerce como secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Afines (Suntracs), pidió refugio en la embajada de Bolivia en Panamá. Esta acción ocurre en un contexto de aumento de la tensión entre el sindicato y el gobierno, caracterizado por paros, manifestaciones y cierres de vías encabezados por Suntracs en varias regiones del país.

La situación se agravó después del cierre decretado por el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (Ipacoop) de la cooperativa del sindicato, a causa de supuestas irregularidades financieras y sospechas de lavado de dinero. Aunque Méndez no ha sido formalmente implicado en la investigación penal que involucra a uno de los líderes sindicales, Jaime Caballero, quien se encuentra en prisión preventiva, las críticas del Ejecutivo hacia la dirección sindical se han incrementado recientemente, señalando un presunto intento de «alteración del orden social».

Hasta el momento, Suntracs no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el paradero o las acciones legales de su secretario general. Sin embargo, la solicitud de asilo de Méndez ha generado diversas reacciones en el ámbito político y social del país.

Saúl Méndez ha sido una figura destacada en el movimiento sindical panameño, liderando Suntracs desde 2010. Durante su gestión, el sindicato ha sido conocido por su activismo y por organizar protestas en defensa de los derechos laborales y sociales. En el pasado, Méndez también ha denunciado acciones que considera represivas por parte del gobierno, incluyendo el cierre de cuentas bancarias del sindicato y de sus dirigentes.

La petición de asilo en la embajada de Bolivia sucede en un ambiente de intensificación de tensiones entre Suntracs y las autoridades de Panamá. El gremio ha manifestado su desacuerdo con varias políticas del gobierno, como los cambios en la Caja de Seguro Social, y ha llevado a cabo manifestaciones para mostrar su rechazo a estas decisiones.

En cambio, las autoridades han señalado al gremio de buscar alterar la estabilidad del país y han emprendido acciones judiciales contra varios de sus líderes. La clausura de la cooperativa del gremio y las pesquisas por supuestas anomalías económicas forman parte de estas medidas.

La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de Suntracs y de su liderazgo. La solicitud de asilo de Méndez podría tener implicaciones significativas para el movimiento sindical en Panamá y para las relaciones entre el gobierno y las organizaciones laborales.

En este escenario, varios ámbitos de la sociedad en Panamá han manifestado su inquietud por el agravamiento del conflicto y han instado al diálogo y la exploración de soluciones pacíficas. La comunidad global también sigue de cerca los sucesos en Panamá, particularmente en lo que concierne a los derechos de los trabajadores y la libertad de asociación sindical.

La evolución de esta situación dependerá de las decisiones que tomen tanto el gobierno como Suntracs en los próximos días. Mientras tanto, la solicitud de asilo de Saúl Méndez en la embajada de Bolivia representa un nuevo capítulo en la compleja relación entre el Estado panameño y el movimiento sindical.

Por Francisco Antonio Sandoval