«Con 16 años tenía la misma tripa que una embarazada»
Irene Arroyo siempre ha sido una chica deportista. Además de compaginar estudios y vida social, desde los nueve años destina tiempo al atletismo. Ha competido profesionalmente y se ha dedicado en cuerpo y alma para dar lo mejor de si en la pista. Era una vía de escape, de felicidad, hasta que el SIBO apareció en su vida.«Recuerdo que fue durante la pandemia, a finales del confinamiento, cuando realmente sentí que algo andaba mal», explica la madrileña en conversación con ABC. «Me levanté un día, me miré al espejo y tenía la misma tripa que una embarazada. Me asusté y…
