Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

China se mantiene firme y no cambia tasas de interés en junio

https://www.swissinfo.ch/content/wp-content/uploads/sites/13/2025/05/2e055f68edb8b02b09857cdc7ca182f9-89382350.jpg

En una resolución ya esperada por los mercados, las entidades financieras de China deciden mantener sin alteraciones las tasas de interés referentes en junio, confirmando un enfoque prudente ante las señales mixtas sobre la recuperación económica del país. Esta acción pone de manifiesto el delicado equilibrio que intenta lograr el gigante asiático entre impulsar el crecimiento y prevenir desequilibrios financieros que podrían poner en riesgo la estabilidad futura.

El Banco Popular de China informó que conservará el tipo de interés preferencial de préstamos (Loan Prime Rate, LPR) a un año en 3.45% y el de cinco años en 3.95%, niveles que han permanecido constantes por varios meses seguidos. Estos tipos actúan como puntos de referencia cruciales para préstamos empresariales y de vivienda, y su decisión de no modificarlos se debe a diversos factores tanto internos como externos.

Por una parte, la economía de China ha experimentado una recuperación gradual, estimulada por el consumo doméstico, la inversión en infraestructura y la lenta recuperación del sector inmobiliario. No obstante, existen desafíos significativos: la baja demanda global, especialmente en Europa y Estados Unidos, ha restringido el crecimiento de las exportaciones; además, el sector inmobiliario, aunque da señales de estabilización, todavía enfrenta riesgos estructurales que afectan el crecimiento.

Además, la inflación en China ha permanecido en niveles reducidos, lo que ha permitido al banco central conservar cierto espacio para una política monetaria adaptable. Sin embargo, la decisión de no disminuir aún más las tasas indica que las autoridades están actuando cautelosamente frente a posibles distorsiones financieras, tales como el incremento del apalancamiento o la depreciación del yuan frente al dólar, que podrían agravarse si se implementaran medidas más agresivas.

El entorno internacional impacta igualmente en el plan del país asiático. La política monetaria restrictiva, que todavía se ve en las economías principales de Occidente, sobre todo en Estados Unidos, produce una situación donde una diferencia muy grande entre las tasas podría provocar salidas de capitales y aumentar la presión sobre el tipo de cambio. Por esta razón, mantener las tasas también busca evitar problemas en el mercado financiero global.

Por otro lado, el gobierno chino ha optado por concentrarse en medidas fiscales y estructurales para impulsar el crecimiento, en lugar de depender exclusivamente del estímulo monetario. Programas de gasto público, apoyo a pequeñas y medianas empresas, incentivos al consumo y reformas regulatorias en el sector inmobiliario forman parte de un paquete más amplio con el que se busca consolidar una recuperación sostenible.

En ese contexto, la estabilidad de las tasas de interés refuerza la visión de que China está gestionando su política económica con una perspectiva de mediano y largo plazo. Aunque el crecimiento aún no alcanza el nivel de dinamismo previo a la pandemia, se perciben señales de mejora progresiva, especialmente en áreas como la manufactura de alta tecnología, los servicios digitales y las energías renovables, sectores en los que el país ha invertido con fuerza.

Los analistas consideran que las próximas decisiones de política monetaria dependerán del comportamiento de variables clave como el crecimiento del PIB, los indicadores del mercado laboral, la inflación y la evolución del comercio exterior. También estará bajo observación la respuesta del mercado inmobiliario a las reformas recientes, así como el impacto de la política económica global en los flujos financieros hacia y desde China.

Por Francisco Antonio Sandoval