Las bacterias intestinales del padre afectan a la salud de su descendencia

Las bacterias intestinales del padre afectan a la salud de su descendencia

Más riesgo de enfermedades y peor calidad de vida. Esas pueden ser las consecuencias para la descendencia de los ratones con una microbiota intestinal alterada y no regulada, según advierte un estudio que se publica en ‘Nature’.

La microbiota o flora intestinal es la comunidad microbiana que reside en el tracto gastrointestinal. Es responsable de producir enzimas, metabolitos y otras moléculas cruciales para el metabolismo del huésped y como respuesta al medio ambiente.

Así, una microbiota intestinal equilibrada es importante para la salud de los mamíferos de muchas maneras, como ayudar a regular los sistemas inmunológico y endocrino. Esto, a su vez, afecta la fisiología de los tejidos de todo el cuerpo.

Sin embargo, hasta ahora se sabía poco sobre el impacto de la microbiota intestinal en la reproducción del huésped y si una microbiota alterada en un padre podría influir en la aptitud de su descendencia.

Ahora un equipo del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Roma (Italia) y en Heidelberg (Alemania), demuestra que alterar la microbiota intestinal en ratones macho aumenta la probabilidad de que sus crías nazcan con bajo peso y tengan más probabilidades de morir prematuramente.

Para estudiar los efectos de la microbiota intestinal en la reproducción masculina y su descendencia, los investigadores alteraron la composición de los microbios intestinales en ratones macho tratándolos con antibióticos comunes que no ingresan al torrente sanguíneo. Esto induce una condición llamada disbiosis, por la que el ecosistema microbiano en el intestino se desequilibra.

Cualquier alteración de la microbiota intestinal capaz de provocar efectos intergeneracionales podría prevenirse en los futuros padres

Peer Bork

Director del EMBL Heidelberg

A continuación, analizaron los cambios en la composición de importantes metabolitos testiculares. Así descubrieron que, en los ratones macho, la disbiosis afecta la fisiología de los testículos, así como la composición de los metabolitos y la señalización hormonal.

Estas observaciones sugieren que en los mamíferos existe un ‘eje intestino-línea germinal‘ como una conexión importante entre el intestino, su microbiota y la línea germinal.

Para comprender la relevancia de este eje en los rasgos heredados por la descendencia, los científicos cruzaron machos no tratados o disbióticos con hembras no tratadas.

Efecto reversible

Y los resultados las crías de ratón engendradas tenía pesos al nacer significativamente más bajos y una mayor tasa de mortalidad posnatal. Diferentes combinaciones de antibióticos y tratamientos con laxantes que inducen la disbiosis (que también alteran la microbiota) afectaron de manera similar a la descendencia.

Pero los expertos subrayan que este efecto es reversible. Una vez que se retiran los antibióticos, la microbiota paterna se recupera. Cuando los ratones con microbiota recuperada se aparearon con hembras no tratadas, sus crías nacieron con un peso normal y también se desarrollaron normalmente.

«Hemos observado que los efectos intergeneracionales desaparecen una vez que se restablece la microbiota normal. Esto significa que cualquier alteración de la microbiota intestinal capaz de provocar efectos intergeneracionales podría prevenirse en los futuros padres», afirmó Peer Bork, director del EMBL Heidelberg.

El siguiente paso, explica, «será comprender en detalle cómo diferentes factores ambientales, como los medicamentos, incluidos los antibióticos, pueden afectar la línea germinal paterna y, por tanto, el desarrollo embrionario».

Nuestro estudio demuestra la existencia de un canal de comunicación entre la microbiota intestinal y el sistema reproductivo de los mamíferos

Jamie Hackett

Líder del grupo EMBL

Además, la investigación también ha desvelado que los defectos placentarios, incluida una vascularización deficiente y un crecimiento reducido, ocurrían con mayor frecuencia en embarazos de hombres disbióticos. Las placentas defectuosas exhibieron características de una complicación común del embarazo en humanos llamada preeclampsia, que conduce a un crecimiento deficiente de la descendencia y es un factor de riesgo para desarrollar una amplia gama de enfermedades comunes en el futuro.

«Nuestro estudio demuestra la existencia de un canal de comunicación entre la microbiota intestinal y el sistema reproductivo de los mamíferos. Es más, los factores ambientales que alteran estas señales en los futuros padres aumentan el riesgo de problemas de salud en la descendencia, al alterar el desarrollo placentario», detalla Jamie Hackett, líder del grupo EMBL de Roma. «Esto implica que en ratones, el ambiente de un padre justo antes de la concepción puede influir en los rasgos de la descendencia independientemente de la herencia genética».

Otra noticia positiva es que el efecto es sólo para una generación y, como advierte Hackett, «se necesitan más estudios para investigar si estos efectos tienen relevancia en los humanos».

Sin embargo, concluye que debido «a la prevalencia generalizada de prácticas dietéticas y antibióticas en la cultura occidental que se sabe que alteran la microbiota intestinal, es importante considerar más cuidadosamente los efectos intergeneracionales paternos y cómo pueden estar afectando los resultados del embarazo y el riesgo de enfermedad de la población».