Stefan Ortega, el portero del Manchester City que nadie esperaba | Fútbol | Deportes

Stefan Ortega, el portero del Manchester City que nadie esperaba | Fútbol | Deportes

“En las situaciones de uno contra uno es de los mejores porteros que he visto en mi vida”, asegura Pep Guardiola sobre Stefan Ortega Moreno (Hofgeismar, Alemania, 1992), el inopinado héroe en el final de temporada del Manchester City, el portero suplente que el pasado martes saltó al campo del Tottenham cuando en un choque entre Ederson y Cuti Romero el meta brasileño se llevó un golpazo en la cara. “El médico me dijo que no veía bien de un ojo”, refirió Guardiola al final. Ortega saltó al campo y en 20 minutos firmó tres intervenciones prodigiosas, una de ellas en un mano a mano con el coreano Son. “Nos salvó”, resumió Guardiola, que no dudó en abrazarle sobre el césped nada más acabar el partido. Ortega ya había sido capital tras la lesión de Ederson el pasado mes de marzo que le dejó casi un mes de baja. Jugó incluso la ida de los cuartos de Champions en el Bernabéu, sin reproches por los tres goles merengues. Este jueves se supo que Ederson sufre una fractura en la cuenca de su ojo derecho y que será su reserva quien se ponga bajo palos en la jornada postrera de la Premier ante el West Ham United y en la final de Copa de una semana después ante el Manchester United. También hoy supo que Ortega no está en la convocatoria de Alemania para la Eurocopa, así que hijo como es de un español podría incluso alistarse en el plantel que designe Luis de la Fuente y estrenarse con La Roja.

Ortega estuvo en la órbita de la selección germana en la primavera de 2021 cuando Joachim Löw le reclutó como cuarto guardameta en el escalafón y reservista para integrarse en la concentración del equipo en caso de que se lesionasen Neuer, Trapp o Leno, el trío de convocados. Ter Stegen estaba entonces de baja. Aquella campaña Stefan Ortega había sobresalido en el regreso a la Bundesliga del Arminia Bielefeld, el club en el que se formó desde que era un adolescente y en el que había transcurrido su carrera profesional excepto durante un poco grato paso de tres años en el Múnich 1860.

Hasta septiembre de 2020 no había jugado Ortega un partido en la máxima categoría. Hoy, gracias a su llegada al City hace dos veranos, es campeón de todo. Con Guardiola, y a las órdenes de Xabier Mancisidor que fue quien le echó el ojo en su faceta de entrenador de porteros, ha jugado 32 partidos y se ha dejado ver en todas las competiciones. “Es un portero en el que se puede confiar”, apunta el entrenador catalán, que percibe en el hijo de Pepe, un hijo de la emigración que se puso bajo palos en categorías amateurs germanas, lo mejor del talante alemán: “Su cultura es así. Si te caes, levántate. No te vengas abajo”. Ortega siempre está listo para dar su mejor versión.

Con todo, el seleccionador Julian Nagelsmann prefiere respaldar a Manuel Neuer y Marc-André ter Stegen con Oliver Baumann, veterano meta del Hoffenheim, y a Alexander Nübel, sobresaliente en la revelación Stuttgart. Y Ortega, que nunca fue internacional, sería elegible por España. Se trata de algo más que un ganador de duelos. Durante su eclosión en Bielefeld le señalaron como un creador de juego con guantes. “Hasta 2020 nunca había jugado al fútbol como lo hago ahora”, explicó justo antes de su llegada a Manchester. Acababa de descender con el Arminia, pero el City identificó sus capacidades para darle salida a su equipo desde atrás desplazando la pelota con ambos pies, una buena respuesta en situaciones límite gracias a sus enormes reflejos y el suficiente carácter como para no achatarse ante la presión de defender la portería de uno de los mejores equipos del planeta. Y entre ellos quiere estar España.

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