El estudio científico del superbólido del 19 de mayo confirma que vivimos un hecho excepcional

La madrugada del domingo 19 de mayo, el azar cósmico nos tenía reservado un encuentro muy especial. La noche era festiva y, justo a las 0:46:50 CEST, una enorme bola de fuego producida por la súbita ablación de una roca procedente de un cometa sobrevoló Extremadura y diversos distritos del noroeste de Portugal hasta desintegrarse sobre el Atlántico.