jueves, febrero 22

Alemania elimina a Estados Unidos y jugará contra Serbia la final del Mundial | Baloncesto | Deportes

En el doble duelo entre dos mundos, Europa golpeó dos veces a Norteamérica. Serbia descabalgó a Canadá (95-86) en la primera cita de semifinales del Mundial de baloncesto y a continuación la invicta Alemania dio la gran campanada al derrotar a Estados Unidos en un espectacular partido por 111-113. Alemania y Serbia jugarán este domingo por el oro (14.40, hora peninsular española), y Estados Unidos y Canadá se cruzarán por el bronce (10.30).

De poder a poder, Estados Unidos y Alemania firmaron un encuentro apasionante, lleno de ritmo, velocidad y acierto. La batuta de Schröder y la muñeca de Franz Wagner concedieron al conjunto alemán las primeras rentas (15-25) con un gran desempeño desde el triple. Estados Unidos respondió con ese juego de atletas herencia de la NBA y el encuentro se convirtió en un correcalles, un espectáculo delicioso para el espectador pero un dolor de cabeza para los entrenadores por las concesiones defensivas. El primer cuarto se cerró con 31-33 para Alemania y el descanso llegó con 60-59, marcadores rebosantes de puntos.

Alemania continuó con el acelerador a fondo, un torbellino que exigía la mejor versión de Estados Unidos. Flojeaba sin embargo la selección dirigida por Steve Kerr, que concedió 35 puntos en el tercer cuarto, apenas sostenida por los fogonazos de sus estrellas ante un rival muy sólido. La defensa, esa suerte que decide campeonatos, marcaba la diferencia: 84-94 para Alemania antes de la última pausa. La diferencia se estiró hasta los 12 puntos en al arranque del cuarto decisivo. El imperio estaba contra las cuerdas y cuando quiso apretar los dientes los muchachos vestidos de rojo ya habían superado los 100 puntos (92-102). Schröder tomó entonces el mando de las operaciones para aguantar a su selección cuando encajó un parcial de 9-0. El base alemán competía con Anthony Edwards y el encuentro entró en los instantes finales en el alambre: 107-108 a 1m 35s. Un triple de Obst, un tapón de Bonga y otra canasta de Schröder simbolizaron el triunfo solidario de Alemania y dejaron a Estados Unidos sin la redención de volver a ser campeones del mundo.

Canadá cedió en el penúltimo escalón, ante Serbia, después de dos encuentros de máxima tensión contra España, a la que remontó 12 puntos en el último cuarto para superar la segunda fase, y frente a Eslovenia en cuartos, con una defensa asfixiante ante Luka Doncic. La estrella de los Dallas Mavericks (el 10 de octubre jugarán contra el Real Madrid en el Wizink como parte de la pretemporada de la NBA) acabó desquiciado y expulsado tras dos faltas técnicas en el tramo final, y con el dedo acusador hacia los árbitros por la supuesta dureza de sus defensores. Quizás influidos por esa polémica, los colegiados señalaron 17 faltas en contra a Canadá solo en la primera parte de las semifinales ante Serbia (25 al final del encuentro, por 22 al conjunto serbio).

El equipo que entrena el veterano Svetislav Pesic (74 años) dio lustre a la brillante actuación de Bogdan Bogdanovic (23 puntos, 8 de 12 en tiros, cuatro rebotes, tres asistencias y tres robos), escolta de Atlanta Hawks, para coronar una actuación muy coral y plantarse en la final. Sin su gran estrella, Nikola Jokic, de descanso tras ganar el anillo de la NBA con los Denver Nuggets, y también sin Micic, Kalinic y otros ilustres, Serbia ha demostrado ser un grupo de acero. En la primera semifinal en Manila mandó desde el inicio (23-15 tras el primer cuarto y 52-39 en el descanso) y resistió el intento de remontada de Canadá, esta vez con 15 puntos y nueve asistencias de su líder, Shai Gilgeous-Alexander. “Con todo el respeto para Serbia, la derrota es culpa nuestra. Con 86 puntos puedes ganar muchos partidos en FIBA, pero necesitas defender y hoy no hemos defendido a nadie”, lamentó Jordi Fernández.

Después de 43 años en los banquillos, Pesic opta a ganar su segundo Mundial tras el conquistado con Yugoslavia en 2002 en Indianápolis en la final ante Argentina, con Dejan Bodiroga al mando. En el banquillo opuesto, Jordi Fernández, de 40 años y primer técnico asistente en los Sacramento Kings, puja por el bronce después de apenas tres meses en el cargo. En cualquier caso, ya es el mejor resultado de Canadá en un Mundial en toda su historia. De paso, ya ató el billete directo para los Juegos, igual que Estados Unidos, Alemania y Serbia. Tampoco es un premio menor dada la complejidad de un torneo preolímpico que del 2 al 7 de julio disputarán 24 selecciones, entre ellas España, y que solo reparte cuatro plazas para París 2024.

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